Translate

Mostrando las entradas con la etiqueta mujeres. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mujeres. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de marzo de 2018

8 de Marzo. La fiesta que quiero celebrar.


Despierto. Es un día nuevo. Me miro frente al espejo, me observo. Ahí estoy. Tan cotidiana; la de siempre. La que escucha la voz de su interior y decide dejar la calidez de su cama, la seguridad de su casa, la familiaridad de su localidad para extender las alas a terrenos desconocidos, donde podré convertirme en la versión que anhelo, ésa que visualizo cada mañana en el espejo.

Cada día emprendo mi propia batalla contra concepciones añejas en las que me encuentro limitada a ser tan solo una chica bonita, con la misión de callar sumisamente y lucir linda, como debería hacerlo una buena mujer. Me rebelo con todo mi potencial, porque soy más que curvas voluptuosas; no acepto ser tomada como un objeto de placer o un trofeo. Me niego a pagar con mis atributos físico por las oportunidades que me pertenecen legítimamente porque he luchado por ellas, con mi creatividad, mi tenacidad, mi talento y mi compromiso. No admito que las formas de mi cuerpo determinen hasta dónde puedo llegar, ni concibo que el hecho de transgredir mis propios límites y mis valores sean la única forma en que pueda convertirme en esa mujer exitosa que quiero ser.

No soy víctima. No soy el sexo débil. Tampoco acepto el paradigma absurdo de la supremacía masculina que obliga a los varones a ser insensibles, incapaces de mostrar emociones o de errar. No busco culpables de las prácticas retrógradas que aún imperan en mi entorno, en mi momento, pero sí busco cómo cambiarlas, modificarlas y crear nuevos escenarios de acción, en los cuales seamos libres de ser mujeres y hombres, con nuestras marcadas diferencias y podamos aceptarnos desde la igualdad. Que podamos vivir una equidad de género que abra espacios de convivencia para tener la libertad de pensar diferente, de sentir diferente y de vivir diferente, sin que ello amerite un estigma o un castigo por no ser igual a lo aceptable.

No deseo canonizar mi fragilidad; solo deseo vivir mi esencia, mi verdad: soy mujer. Comparto el mundo con el varón y podemos cohabitar este espacio guardando el respeto por las personas, por sus ideas y sus preferencias.

Hoy quiero celebrar la fiesta de la equidad, del respeto, del amor y de la paz. Hoy quiero que ser mujer sea significado de libertad y poder, no una condición de desventaja y sufrimiento.
Hagamos esta idea realidad ¿Bailamos? #textoGcc #powerwoman

jueves, 17 de octubre de 2013

VOTO FEMENINO EN MÉXICO: 60 AÑOS

LA DECISIÓN FEMENINA: NUEVOS CAMINOS, MÁS LOGROS

Inspiradoras, rebeldes, guerreras, desafiantes, visionarias y determinadas. Así se definen a las mujeres que dieron una nueva forma a la sociedad mexicana, una sociedad tan conservadora y tradicionalista, pero que a lo largo de su historia, todos sus capítulos hablan de la participación femenina en la transformación de nuestro país, ya para conseguir la independencia, ya para crear un nuevo orden de nación, y ahora para trazar nuevos caminos políticos, sociales, económicos y culturales.




El sencillo acto de votar en las elecciones políticas en cualquier nivel de gobierno podría no representar algo relevante, especialmente para las nuevas generaciones no se cuestionan este derecho legítimo que tiene por ser ciudadana, sin embargo, la conquista de este derecho celebra su aniversario 60 pues un 17 de Octubre de 1953 se reconoció esta garantía constitucional como resultado de una ardua lucha que llevaron a cabo mujeres con el deseo de contribuir a la construcción de una sociedad más abierta, incluyente y equitativa.



Mas el hecho de que haya sido la culminación de una batalla social y política, no significa que ahí haya terminado la lucha femenina en torno a sus derechos cívicos, pues hoy en día nuestro país escribe en los anales de la historia nombres de diputadas, senadoras, alcaldesas y gobernadoras, quienes no se conforman tan solo con votar: desean resolver la problemática de sus comunidades, de sus estados y del país en general.

 Hoy celebramos no sólo el derecho de la mujer al voto, también celebramos su determinación para abrir nuevos caminos, crear nuevas alternativas, diluyendo el feminismo radical y dando a luz a un entorno donde caben hombres y mujeres completos, capaces de cimentar un nuevo estilo de vida que reconoce sus necesidades, sus anhelos, sus retos y desafíos, dejando fuera de la mesa de discusión la discriminación por género.